Medición de decibelios

La finalidad más frecuente de una medición de decibelios es determinar si los niveles de ruido se ajustan a los umbrales acústicos que marcan las diferentes legislaciones; de los municipios (reflejadas en ordenanzas contra la contaminación acústica) y también en las normativas autonómicas o nacionales en materia de protección acústica.

Las mediciones de aislamiento acústico aparecen detalladas en nuestra página Mediciones de Aislamiento Acústico, necesarias para la apertura de locales públicos. En esta página hacemos mención al resto de medidas de ruido en las que trabajamos y a la metodología que seguimos.

Frecuentemente realizamos mediciones de decibelios en lugares que soportan un elevado nivel acústico debido a maquinaria de ascensores, aparatos de aire acondicionado, puertas de garaje y cualquier otro elemento que pueda generar ruido en un determinado punto. Si estos aparatos superan el nivel permitido legalmente se puede pedir la revisión de los mismos o que se aíslen acústicamente.


También realizamos mediciones acústicas motivadas por la presencia en las inmediaciones o en el mismo edificio de actividades comerciales que generan un alto nivel de ruido.

Otro tipo de mediciones de ruido, cada día más frecuente, son las que se realizan para asegurar unas condiciones de insonorización especiales en determinados recintos de carácter cultural (teatros, auditorios) o residencial (hoteles). En estos casos se buscan niveles de ruido por debajo de los exigidos por la ley para tener unos parámetros de confort acústico elevados.

Otra variedad de mediciones de decibelios frecuentes son las que tomamos en el exterior de edificios para comprobar que el ruido generado por el tráfico, alguna actividad comercial o industrial próxima, un aeropuerto, etc. no supera lo permitido por la ley.

En el campo de la seguridad laboral realizamos mediciones de decibelios para verificar el cumplimiento de las normativas de prevención de riesgos laborales, donde están claramente definidos los límites de ruido que deben soportar los trabajadores. En otros casos aunque no se superen los niveles de ruido legales, reducir la exposición al mismo permite optimizar la capacidad de trabajo de la plantilla.


Los pasos que seguimos a la hora de realizar una medición acústica son los siguientes:

En primer lugar definimos las características del estudio de ruido a realizar con precisión. Tenemos en cuenta el origen del ruido (puntual o difuso) y el tipo de utilización que se hace del recinto (vivienda, local comercial, industrial, etc.) También consideramos el horario en el que se van a realizan las mediciones; al ser los límites de ruido admisibles diferentes durante el día y la noche.

Después consideramos los índices acústicos que se deben medir.

Posteriormente y en función de los mismos escogemos la instrumentación adecuada para realizar dichas medidas.
Los sonómetros con los que contamos tienen integradas la mayoría de las posibilidades que se puedan presentar, no teniendo que recurrir en la mayoría de los casos a instrumentación adicional. Nuestros sonómetros están homologados y son calibrados por un laboratorio independiente una vez al año o en un plazo inferior; esto es necesario para poder dar fiabilidad a las mediciones de decibelios.

En tercer lugar hay que establecer los puntos de medida y el tiempo en el que se realiza la medición. El software incorporado a nuestros sonómetros registra cualquier acontecimiento sonoro, siendo únicamente necesario anotar cualquier incidencia que se pueda producir durante la medición acústica ajena al objeto de la misma.

Posteriormente toda la información obtenida es tratada con un programa informático en el que realizamos los cálculos oportunos.



Si precisa de una medición de decibelios, en toda España, contacte con nuestra empresa. Le asesoraremos desde un primer momento sobre cualquier aspecto relacionado con la misma y le prepararemos un presupuesto sin compromiso alguno.